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viernes, 17 de marzo de 2017

AGRICULTURA Y GANADERIA



     El  aceite y la oliva constituían el pilar básico de su economía, tal como se demuestra en algunos hallazgos  encontrados como pueda ser la existencia de un molino prerromano de aceite en Castellones del Ceal. También conocían las castañas y las bellotas con las que se  alimentaban ellos mismos y el ganado.
    La agricultura debió ser extensiva mezclada con la arboricultura, frutales y árboles madereros que con la tala de los cuales les servía para hacer vigas para las casas y las murallas. En cuanto a la producción cerealística, la presencia de la espiga es  el  factor determinante de la producción de cereales.
    En cuanto a la explotación ganadera se puede decir que había dos clases de ganadería, la doméstica,  compuesta por algún cerdo, algunas cabras, unas cuantas ovejas, algún caballo, bueyes que servían para ayuda a la agricultura y algunas aves domésticas  que serían explotadas por las gentes de raza íbera del sur y la pastoril donde dirigían rebaños cerdos, ovejas, cabras, de las cuales sacaban la leche para alimentarse y hacer quesos, además de la lana para hacer sagums (vestimenta que utilizaban los pobladores del interior) y caballos, aunque es posible que también hubiese algo de ganado vacuno, que nos viene representada por los oretanos de raza germana del norte, ya que los toros de carácter fenicio, vienen representados en las monedas de Cástulo y de  otras zonas de la geografía ibérica.
    La posesión de toros y caballos era símbolo de riqueza. Además de la carne de estos animales para consumir, se añadía la de los animales silvestres cazados, que eran el conejo, la liebre, el ciervo, la cabra montesa y el jabalí.
     También merece tener cierta importancia el cultivo  del azafrán que era muy apreciado por los griegos, porque con ellos teñían trajes y se exportaba a los distintos pueblos del Mediterráneo  a través de las vías naturales, ya fuese por caminos o por los ríos navegables, ya fuese por el Guadalquivir a través de Córdoba o por el Segura y el Vinalopó, los cuales en aquella época poca eran  navegables, a través de Albacete, donde en la desembocadura de estos había colonias fenicias y griegas.

EL AZAFRAN


     El uso del azafrán que tenía distintos usos, que, además del culinario, fundamentalmente tendían a usarse como tintes para la ropa.  que ya lo conocían los Sisapenses o habitantes de  Sisapo  en Grecia se remonta a época antiquísima. En las excavaciones de la Isla de Tera (Santorini en la actualidad), se han encontrado frescos en los que se representan muchachas jóvenes recogiendo azafrán, las llamadas Saffron-Gatherers; en la misma casa, en otro panel mural, otras muchachas parece que ofrecen azafrán a la sacerdotisa de la diosa, vestida con un peplo de color azafrán, todo ello se interpreta como un rito iniciático de paso a la madurez.
     Los fenicios, grandes marinos y comerciantes, progresaron gracias al lucrativo negocio de las especias, y convirtieron a su ciudad de Tiro en un gran centro de distribución que abasteció a toda la zona del mediterráneo entre los años 1200 y 800 antes de C.
    Cuando el centro de poder se trasladó desde Egipto a Babilonia y Asiria, los Árabes mantuvieron el control sobre el suministro de especias desde el Este, durante el desarrollo de las civilizaciones griegas y romanas. El cultivo en Europa está documentado en esa época tan reciente (año 1700 a. C.). Los micénicos, al llegar a Creta, se encontraron con un sistema de cultivo de plantas que desconocían y que desempeñaban un papel importante en la industria minoica.
    A la isla llegaría el cultivo del azafrán a través de los contactos comerciales con cercano oriente, como se demuestra por las “palabras viajeras”.Por tanto se puede decir que este era un material preciado por los antiguos colonos tanto fenicios como griegos.
    Los fenicios lo compraban ya envasado en frascos egipcios o en tarritos fenicios, aunque crecía de manera natural en las regiones septentrionales del país. Muchas de las naves de los fenicios tenían todo su espacio de carga ocupado por el azafrán, y diseminaban por los diversos países todas las diferentes formas en que podía usarse.
   Ellos mismos lo utilizaban para cocinar y como tinte. La forma de hacer estos tintes era diferente según cada época y pueblo. Su origen se sitúa en Asia Menor, hace más de 3000 años. En el palacio de Knosos (Creta), un fresco minoico pintado entre 1500 y 1600 a.C, muestra el azafrán como droga terapéutica, mientras que la referencia escrita más antigua aparece en un tratado botánico asirio del siglo VII a.C. Se dice que Alejandro Magno (356-323 a.C) en sus campañas asiáticas, utilizaba el azafrán persa en sus infusiones y abluciones, costumbre que llevó consigo a Grecia. 
    En Mesopotamia cultivaban la flor para usarla como afrodisíaco así como para teñir y aromatizar. Entre los fenicios, las sábanas teñidas con azafrán eran lo más elegante para las noches de boda, así también su fragancia y virtudes afrodisíacas se ensalzan en la literatura griega y romana. Por otra parte Hipócrates, Dioscórides y Galeno lo mencionan en sus escritos como planta medicinal (sedante, estomacal, expectorante, abortiva, antihistérica...). Los egiptólogos han encontrado numerosas referencias de su uso en el antiguo Egipto, como medicina y como parte importante de los rituales religiosos. Y Cleopatra (69-30 a.C) lo introducía en sus cuidados de baño.
     En India se convirtió en ingrediente clave de las comidas, pero también era muy preciado como tinte (los monjes budistas eligieron su color para sus túnicas) y como ofrenda a los dioses d la mitología hindú. 
    El primer tratado chino de fitoterapia, escrito entre el primer y segundo siglo a.C por Shennong Bencaojing, recoge sus cualidades organolépticas y medicinales.  Los primeros en difundir el azafrán fueron los comerciantes del Imperio persa. Abrieron y consolidaron rutas que unieron el Mediterráneo y China, por ellas circuló entre fardos de seda y otras especias. Más tarde griegos, romanos y turcos ayudaron a introducirlo en Europa, aunque con la caída del imperio romano vino también el declive de su cultivo. El segundo difusor importante del azafrán fue el pueblo árabe que con su invasión de la Península Ibérica lo introdujo en España.

jueves, 16 de marzo de 2017

MIROBRIGA


Ciudad de la España antigua, citada por Ptolomeo, como oretana, enclavada en la provincia de Badajoz, es por ello, por lo que vamos a considerarla como tal.
  Recordemos que dentro de una etnia, comarca, o territorio, también podrían haber existido ciertos oppidums o ciudades con diferente tribu, ya que eran de estirpe celta, tal como nos confirman las fuentes antiguas.
  Algunas fuentes antiguas nos dicen que pertenecía a los Túrdulos o a la región de Turdetania, llamándola Mirobriga Turdulorum u a sus habitantes Mirobrigenses.
 Pueden ser turdulos y pertenecientes a la Beturia, pero de raza, idioma y origen celta y oretano.
 La Beturia nunca fue una comarca y no tuvo una unidad ni étnica ni geográfica, según se desprende de las fuentes clásicas en las que se habla de diversas gente procedentes de esta zona.
   La composición de su nombre nos conduce a que era una ciudad o un ppidum de origen celta, ya que briga significaba fortaleza o ciudad fortificada.
  Puede que se trate de una ciudad, en la que por su posición  y enclave hubiese gente de todas clases, es decir, de carácter celta y de íbero turdetano.
  Algunas fuentes sostienen que fue una fundación oretana dentro del territorio de los turdetanos o túrdulos.
   Quizá pudiesen existir varias Mirobriga ya que Ptolomeo nos dice que es Oretana y nos la sitúa a 9º 30´ 39º 30´ con las demás poblaciones oretanas en las que incluye Sisapo, Mentesa, Castulo, Oretum germanorum y Mentesa entre otras.
  De carácter indoeuropeo, tomaron buenas costumbres de sus vecinos los íberos, serían pues de la segunda oleada de gentes del Hallstad o Centro Europa que llegaron sobre el siglo IV a. C, cuando  en la mayoría de la Península estaba ya floreciente la cultura ibérica con su carácter orientalizante.
    Se sitúa en el borde oriental de la Baja Extremadura, limítrofe con las tierras de Ciudad Real y Córdoba, sobre un terreno accidentado, en el eje de los itinerarios que conducen a Chillón y Almadén, hallándose en una encrucijada de caminos e influencias culturales en que también participa el foco toledano.
   Hay que destacar primeramente, su posición estratégica para el control del paso natural que lleva hasta la  rica zona minera de Sisapo Nova, conectando Mérida y Zaragoza.
    Esta situación puede ser utilizada, para justificar el sentido político-administrativo y militar de este yacimiento en época romana.
  Se halla en el Cerro del Cabezo de la ciudad de Capilla en la Provincia de Badajoz, en la vía que unía las ciudades de Emerita Augusta con Cesar Augusta.
    Del yacimiento, mucho del material encontrado, se ha perdido, ya que parte de sus ruinas, sirvieron para la construcción del cercano Convento templario de la Encarnación, hoy inundado por las aguas del pantano.
   Está en una zona forestal donde la mayoría de especies son de pinos y olivos, aunque la caza también es muy importante y sus especies  principales que son de carácter preponderante, tales como ciervos, jabalíes, liebres y conejos además de ser rica en ganadería de ganado ovino, vacuno y porcino.
   Predomina el cultivo del olivo, el vino y los cereales, especialmente la cebada.
    Desde antaño se produce miel, corcho, aceite, trigo y lana que   sus gentes exportaban y comercializaban con gentes vecinas, y a través de las rutas fluviales y caminos naturales hasta las diferentes poblaciones de la costa.
   Desde el punto de vista artesanal o profesional los mirobrigenses trabajaban el lino y la lana además de ser buenos ceramistas con formas hechas a torno.
 El armamento de hierro estaba muy perfeccionado por ejemplo la falcata y el soliferrum, en los que se notaba claramente que explotaban las diversas minas de cobre, plomo y plata existentes en la región.
   Por su situación  estratégica y geográfica y sus riquezas económicas, llegaron pronto gentes de otros lugares,  tanto de Andalucía, como de la Meseta y del Valle del Ebro, creando así un centro comercial de gran importancia, a la misma vez que se constituía en una fortaleza de varias etnias y tribus,  con sus influencias culturales convirtiéndose en un gran centro de mestizaje, en el que convergían gentes de todas clases.
  Pocos son los vestigios  ibéricos que nos quedan de la antigua ciudad de Mirobriga en la que se han hallado unas monedas  casi ilegibles, ya que la mayoría de cerámica que se ha encontrado es de época roma, es decir de terra sigillata.
 Se han hallado fragmentos de cerámica de la que denominamos campaniense y pseudocampaniense además de unos fragmentos de cerámica de tradición indígena.
  Parece que su fundación se remonta al siglo II a.C. como perteneciente al Convento Cordobensis. Sin embargo, su antigüedad es muy anterior como lo atestigua la existencia de uno de los edificios más importantes y conocidos de la Protohistoria peninsular.
    El hecho más significativo de esta época protohistórica, coincidente con las colonizaciones fenicia y griega del sur peninsular, es el Palacio-Santuario de Cancho Roano, uno de los mayores descubrimientos tartésicos realizado en la Península en los últimos años.
     El ritual religioso que se practicaba en el santuario se interrumpió bruscamente a finales del siglo V a.C., no obstante, la importancia religiosa era tan fuerte que se mantuvo el rito religioso en la cercana Cueva del Valle, donde se han documentado restos de estos rituales desde el siglo IV a.C hasta el siglo II d.C.

MARMARIA




    Los orígenes del pueblo de Membrilla, según el historiador Inocente Hervás, pueden remontarse a una colonia griega asentada en este lugar:
    Fundada por gentes procedentes del Peloponeso, pues harto frecuente en los pueblos emigrantes, el dar el nombre del pueblo y región de donde proceden a los que nuevamente fundaban y ocupaban."
    El número de asentamientos considerados “genéricamente” como ibéricos y localizados hasta hoy se eleva a unos doscientos, pero al conocerse la mayoría por prospecciones resulta muy difícil establecer el período exacto de desarrollo, si bien el hallazgo de cerámicas griegas en superficie en algunos de  ellos.
    Un grupo de colonos griegos salieron de la Osa de Montiel hacia el Oeste para crear una nueva  Poli (ciudad)
      La ruta a seguir por esos colonos debió ser hacia el OESTE ya que la metrópoli (ciudad principal) era Valencia y esta en el ESTE.
     Cuando partieron de la Osa de Montiel hacia el oeste, saltaron las lagunas de Ruidera por donde hoy pasa la nacional 430 ya que es el paso más estrecho de las lagunas, siguieron caminando hacia el oeste hasta que a la altura de la actual Alhambra  se encontraron con un río  y siguieron el curso río abajo,  por la margen derecha. hasta encontrarse con una confluencia de otro río más caudaloso. “EL  RIO  AZUER ´´. En dicho cruce de ríos, los griegos se quedaron atrapados por los caudales de ambos ríos,  al ver tanta agua deciden que ese es un buen lugar para cultivar y vivir ya que el agua es abundante.
    El lugar es bueno ¿Pero donde?  Pues el mejor punto es enfrente de la confluencia de los ríos.
     Cuando cruzan el río descubren a unos pobladores primitivos que habitan en unas cavernas naturales. Que tenían rebaños de ovejas y se dedicaban a la caza,  y pescaban peces en el río.      
     Hombres del paleolítico superior  los cuales seguro que no quisieron acogerlos en esas cuevas donde vivían.
     Este hecho les hizo retroceder a los griegos  desistiendo habitar enfrente del cruce de ríos y cambiar la ubicación de la nueva  poli, ya que estarían fatigados después de varios días de camino y no tendrían ganas de luchar, y buscaron un asentamiento en la margen contraria del río y un tanto retirados de aquellos pobladores.
     El Cerro del Espino lo construyeron los griegos creando los cimientos de una mini- acrópolis (lugar de defensa y culto)  similar a la de Atenas,  después de la acrópolis  se crea posteriormente una ciudad  a su alrededor.
    Esta defensa era una forma de protegerse este grupo de otros colonos griegos de otras polis griegas vecinas, de los animales salvajes como osos, jabalíes, etc. y de de los aborígenes…
     Probablemente pretendieron crear un montículo artificial en un gran llano rodeado de laderas imitando la acrópolis de Atenas de menor tamaño y un gran río en su lado Oeste.
  Con el paso de los años la población pudo pasar de doscientos habitantes…  hasta quizás los dos mil habitantes o más… llegando Marmaria a constituirse en una importante ciudad estado griega independiente en el Oeste de IBERIA. 
    Esto les obligo a buscar caminos de comunicación distintos al camino inicial de seguir el río Alhambra ya que las riveras de este río podían ser pantanosas y resbaladizas en inviernos de mucha lluvia se hace difícil su paso,  para poder comerciar con la Osa de Montiel, y las nuevas polis cercanas a Marmaria.
      Quizás una ruta mas segura y seca en caso de grandes lluvias pudo ser la actual carretera  N 430  pero en camino de tierra. Y seguro que de Marmaria también partieron nuevos grupos de colonos griegos hacia el Oeste.
     Pero el enclave ocupado posiblemente por Marmaria ya estaba habitado mucho tiempo antes.
     Las motillas eran poblados fortificados de llanura, estratégicamente situados en depresiones encharcadas o en las vegas de los ríos.
   El aspecto que presentaban era el de un montículo de entre 4 y 11 metros de altura, en su punto más alto, un fuerte torre vigía central de planta cuadrada o rectangular y ángulos redondeados.     
   En torno a la torre se disponían diversas murallas concéntricas, alojándose entre unas y otras diversas estancias del complejo. Alrededor de las motillas se agrupaba el poblado en un radio de 100 a 200 metros.
    Aunque los celtas llegaron a España por el 1.200 a C.  y mucho antes que los griegos,  su ocupación fue muy lenta ya que tardaron mucho en llegar al sur y el este.  Con lo cual a Membrilla llegaron hacia el siglo V a C.  
     Lo sorprendente es como  llegaron a fusionarse  estos dos pueblos sin armar guerras… Formando entre los colonizadores  griegos y los celtas, una nación  pasando a constituirse en Celtiberia.
    Claro que los griegos ya estaban muy debilitados tras las primeras guerras púnicas, y no era el momento de montar otra guerra era mejor aliarse con aquellos colonos.
Además los celtas eran rudos, toscos y muy fuertes. Esto les daba ventaja en el campo de batalla.  Y para los griegos era mejor tener un aliado fuerte y ellos poner la inteligencia.
      Con lo que se deduce que los celtas también habitaron en Marmaria. Aunque la presencia celta en esta zona es muy dudosa, lo que esta claro es que los celtas eran un pueblo de pastores nómadas y rara vez hacían un asentamiento urbano, a diferencia de los griegos que  lo primero era fundar ciudades.

ALCÓBRICA




    Se dice que esta población fue la predecesora de la ciudad de Almagro.
    Los datos arqueológicos muestran la existencia de una antigua historia que, arrancando del paleolítico de costumbre nómada se transformará en una economía agrícola y ganadera, para posteriormente y por la cercanía de Oretum.
    En el espacio municipal constan huellas de la romanización. Calzadas que lo cruzan y restos del proceso de producción relacionado y explicable solo por la acción colonizadora del Imperio romano.
   Este poblado u oppidum debió de ser de origen indoeuropeo o de tradición celta por el nombre, ya que “briga” quería decir fortaleza en esa lengua.
    Estos datos inconsistentes se basan más en sinonimias de nombres, que en restos arqueológicos fehacientes.
    Es una zona muy degradada, utilizándose sus llanos para cultivo y los menos favorecidos para crianza de ganadería.